Incontinencia urinaria e incontinencia fecal: ¿Hay alguna solución?

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MSc Milena Hernández Chacón , Fisioterapeuta y Consultora con especialidad en Terapia Pélvic, Miembro Fundadora de la Asociación Costarricense de Pelviperineología.

 

¿Pierde Orina cuando estornuda, tose o corre? ¿Evita salir de su casa porque va a orinar cada 15 minutos? ¿No descansa durante las noches por levantarse muchas veces a orinar? ¿Pierde contenido fecal o gases a menudo? ¿Debe de estar siempre cerca de un baño?

Si su respuesta a alguna de estas interrogantes es sí posiblemente usted necesita de Fisioterapia pélvica. Es fácil comentarle a sus amigos y familia que le duele una rodilla o un hombro, pero no solemos buscar ayuda profesional o consultar estos síntomas por la vergüenza que esto implica o porque creemos que es normal tener pérdidas involuntarias de orina y de heces.

 

La incontinencia fecal y urinaria es una enfermedad frecuente que afecta a ambos sexos y que existe en todos los grupos de edad. Se debe consultar a un médico especialista que realice el diagnóstico exacto. Pero también existe un tratamiento conservador como la fisioterapia que ayuda a mejorar este problema. En caso de que la solución sea quirúrgica como lo es la colocación de una malla, es necesario realizar un proceso de tratamiento de fisioterapia pélvica antes y después de la cirugía.

La fisioterapia pélvica a nivel mundial ha tenido un gran auge y desarrollo. En nuestro país ha ido adquiriendo poco a poco más relevancia y credibilidad. Existen pocos terapeutas certificados que cuenten con el  conocimiento y con la tecnología en equipos para tratar y valorar en el área pélvica. La rehabilitación pélvica se realiza en la parte más inferior de la cavidad abdominal (útero, vagina y ano) en la que está lo que se conoce como suelo o piso pélvico, el cual desempeña funciones urogenitales (orina), digestivas y defecatorias (la parte final del tubo digestivo), reproductoras y sexuales.

Las incontinencias urinaria y fecal constituyen un problema médico, social y económico grande, a veces también se acompaña disfunciones o problemas sexuales y dolor pélvico por lo que suele traer implicaciones negativas a nivel psicológico, laboral y físico. En ocasiones las personas han sufrido este problema durante años, y suelen tener disminución de su autoestima y de la autoimagen social por lo que representa en nuestra cultura el control de los esfínteres (control de orinar y defecar), lo que lleva a la ocultación de la incontinencia, por el posible rechazo, lástima o burla y ver dañada su valoración social.

Las causas de incontinencias urinaria y fecal no dependen de un único factor por lo que el abordaje es multidisciplinario (varios profesionales en el área de la salud). La fisioterapia es una opción de primera línea en el tratamiento de las incontinencias. El 60- 70 % de los pacientes se benefician con el tratamiento y es un importante complemento a la cirugía. Existen evidencias (estudios) suficientes para afirma que la rehabilitación pélvica ayuda a la incontinencia urinaria y fecal y se tienen mejores resultados si los programas son supervisados y prolongados por al menos tres meses.   Algunas de las técnicas de fisioterapia para el tratamiento de las incontinencias urinaria y fecal incluye: ejercicios terapéuticos a nivel de la pelvis y caderas, electroterapia intracavitaria la cual consiste en colocar un electrodo a nivel vaginal o anal para trasmitir electricidad que estimulan los músculos del suelo pélvico, neuromodulación del tibial posterior lo cual es la aplicación de electricidad a los nervios, técnicas de biofeedback o retroalimentación para tener más conciencia de los músculos, ejercicios para la postura y modificación de hábitos y estilos de vida por ejemplo la disminución del café. Los cambios positivos y éxito de la rehabilitación dependen en su gran mayoría del trabajo que se realice en la casa, ya que los programas de rehabilitación están diseñados para que el paciente asista una vez por semana a las clínicas y los otros días de la semana realicen el trabajo en casa.

También existe tratamiento preventivo para las incontinencias urinaria y fecal el cual va dirigido a las mujeres embarazadas, mujeres con menopausia y a personas a las cuales se realizan cirugías en la próstata y en el útero, también para las deportistas ya que un alto porcentaje presentan   incontinencia urinaria, esto debido al impacto sobre los músculos del suelo pélvico que suelen tener por ejemplo al correr.  

Por último, es importante señalar que el éxito de la rehabilitación es la adherencia al tratamiento, específicamente al ejercicio, ya que el paciente debe de estar motivado y participativo, los resultados no son inmediatos sino requiere en ocasiones de 10 a 12 semanas, así que los pacientes deben entender que lleva tiempo y debe tener una participación en la casa. Los resultados a largo plazo dependen de mantención de los ejercicios. Esta terapia de rehabilitación es segura, sin efectos adversos, con escasas contraindicaciones y es de poco costo además no limita otras intervenciones que indique el especialista. Sí hay solución a la Incontinencia Urinaria y a la incontinencia fecal y es la fisioterapia.

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